martes, 25 de noviembre de 2014

TIPO DE ONDAS CEREBRALES

Las células cerebrales (neuronas) se comunican produciendo diminutos impulsos eléctricos. Esta actividad eléctrica puede medirse mediante pequeños electrodos situados en diversas áreas del cuero cabelludo que miden los cambios en la actividad eléctrica del cerebro. El aparato utilizado para medir dicha actividad recibe el nombre de electroencefalograma (EEG).
Los investigadores consideran que un cerebro en su pleno funcionamiento puede generar hasta 10 vatios de energía eléctrica.  La actividad eléctrica que emana del cerebro se muestra en el EEG en forma de ondas cerebrales. Dado que la intensidad de los cambios eléctricos está directamente relacionada con el grado de actividad neuronal, las ondas cerebrales varían en amplitud y frecuencia, según nos encontremos despiertos o en alguna de las diferentes fases del sueño. Por lo tanto vamos a ver 4 tipos de ondas diferentes:

  • ONDAS BETA: Las ondas Beta son oscilaciones electromagnéticas en el rango más alto de frecuencia que se detectan en el cerebro humano a través de un electroencefalograma. Están asociadas con etapas de sueño nulo, donde se está despierto y consciente y las ondas son más frecuentes en comparación con las ondas delta y thetaSe producen cuando el cerebro está despierto e implicado en actividades mentales. Son ondas amplias y las más rápidas de las cuatro. Su frecuencia oscila entre 15 y 40 ciclos por segundo. Denotan una actividad mental intensa. Cuando una persona está dando un discurso, estudiando, realizando un problema de matemáticas, etc. su cerebro se encuentra emitiendo este tipo de ondas. Son las más rápidas y dan testimonio de nuestra actividad mental cuando tenemos los ojos abiertos y observamos el exterior y de los pensamientos que atraviesan el espíritu. Cuando estamos agitados por pensamientos con pulsivos, se dice que estamos en estado de "hiperactividad", este estado corresponde a las "ondas Beta malas". Por el contrario cuando nuestro cerebro opera a gran velocidad pero con lucidez, nosotros estamos entonces en presencia de "ondas Beta buenas" las que testimonian una lucidez mental extrema, estados de intuición pura, etc.

  • ALFA: Las ondas Alfa fueron descubiertas en 1924 por el alemán Hans Berger, aun cuando la actividad eléctrica del cerebro se conocía desde el siglo XVIII. En 1929 Berger inició la electroencefalografía clínica en seres humanos. Alfa representa un estado de no actividad y relajación. Son más lentas y de mayor amplitud que las beta. Su frecuencia oscila entre 9 y 14 ciclos por segundo. Una persona que ha terminado una tarea y se sienta a descansar, se encuentra a menudo en un estado alfa, así como la persona que está dando un paseo, disfrutando del paisaje. Por tanto están relacionadas con el descanso y el rélax. Normalmente se generan en el hemisferio derecho del cerebro o en modo sincronizado entre ambos hemisferios. Las ondas alfa se activan cuando la mente y el cuerpo están completamente relajados y libres de estrés. Las ondas alfa son las ondas dominantes en personas que están relajadas, que son creativas y poseen una mente clara. A pesar de las ondas beta, las alfa también se consideran un patrón normal de ondas cerebrales ya que se da cuando la gente cierra los ojos para descansar y dormir. Se observó que estas ondas son registradas igualmente en el electroencefalograma durante la práctica de la meditación zen y del yoga. Estos estudios demostraron que al producir el cerebro ondas Alfa, se influye no sólo en la vida psíquica del individuo sino en la actividad fisiológica del mismo cerebro, dando lugar a un estado de relajación consciente y de atención especial.

  • ONDAS THETA: son oscilaciones electromagnéticas en el rango de frecuencias de 3.5 y 7.5 Hz que se detectan en el cerebro humano a través de un electroencefalograma. Normalmente están asociadas con las primeras etapas de sueño, fases 1 y 2. Se generan tras la interacción entre los lóbulos temporal y frontal.  Son ondas de mayor amplitud y menor frecuencia (entre 5 y 8 ciclos por segundo). Se trata de un estado de meditación profunda. La persona que está fantaseando o, como suele decirse, soñando despierta, se encuentra en este estado, así como la persona que tras conducir un rato, de repente se da cuenta de que no recuerda los últimos kilómetros. Es el estado más inspirador. A menudo, una persona tiene las mejores ideas cuando predominan este tipo de ondas. Se trata de un estado en el que las tareas que realizas se han vuelto tan automáticas, que no necesitas tener un control consciente de su realización y puedes distanciarte de ellas mentalmente. Es decir, tu mente está en “otro sitio”. Las ideas que surgen en la mente en este estado fluyen con libertad y sin censura o culpa.

(Registro de ondas Theta)





  • ONDAS DELTA: Son oscilaciones, resultado de la representación de la actividad cerebral frente al tiempo, estas dada su naturaleza presentan una periodicidad, su rango de frecuencias es de 1-3 Hz. Estas son detectadas en el cerebro humano a través de un electroencefalograma. Normalmente están asociadas con etapas de sueño profundo. Son las ondas de mayor amplitud y menor frecuencia (entre 1,5 y 4 ciclos por segundo). Nunca llegan a cero, pues eso significaría la muerte cerebral. Es un estado de sueño profundo. En la actividad cerebral, estas ondas se presentan en las etapas tres y cuatro, en casos de daño cerebral y coma. Las ondas delta se presentan en sueño profundo sin soñar y no están presentes en las otras etapas del sueño (1,2 y de movimiento rápido de ojos).







Las investigaciones han mostrado que aunque un estado cerebral puede predominar en un momento dado, los tres tipos de ondas restantes están también presentes en todo momento. Es decir, mientras una persona está implicada en una actividad mental, produciendo ondas beta predominantemente, las ondas alfa, theta y delta se están produciendo también, aunque sólo estén mínimamente presentes.
Anteriormente se creía que el estado Beta era el ideal para aprender; pero nuevos descubrimientos han demostrado que el estado ALFA es el mejor para aprendizaje y grabar nueva información en el subconsciente.  He aquí la respuesta a nuestra pregunta original. El mejor momento para realizar visualizaciones es justo antes y después de dormir, porque se pasa por el estado ALFA.  De esa manera, las imágenes que creamos al visualizar penetran de mejor forma en nuestra mente subconsciente, lo que permitirá que se manifiesten más fácilmente.










¿Diferencias bien los colores?



En 1917, el doctor Shinobu Ishihara inventó la prueba de ceguera a los colores, una forma de descifrar si eres daltónico y qué tipo de daltonismo tienes.
Son cartas de lunares de colores inconexos que forman números y líneas que únicamente son visibles si puedes diferenciar entre ciertas tonalidades similares entre sí. No permite distinguir defectos del eje azul-amarillo, aunque en realidad son muy raros; los principales son del eje rojo verde: la protanopia (dalton) en la que, a grosso modo, el espectro azul-verde se ve gris y tienen el espectro rojo muy acortado (carecen del cono rojo); y la deuteranopia (Nagel) donde el verde se visualiza gris (carecen del cono verde).
Si visualizas 17 o más números normales, es una exploración normal. Si son menos de 13, es patológica. La prueba es simple, pero tan exacta que todavía se utiliza hoy en día. 
Las siguientes imágenes forman parte de la prueba de color de Ishihara y con ellas puedes comprobar si tienes una visión normal, protanopia (carencia de sensibilidad al color rojo), protanomalía (percepción débil del color rojo), deuteranopia (ceguera al color verde) o deuteranomalía (ceguera al color verde suave).





















-Sujetos normales verán, por orden: 12, 8, 6, 29, 57, 45, 5, 3, 15, 74, 2, 6, 97, 5, 7, 16, 73, 26, 42, 35, 96.
-Pacientes con deficiencia en el eje rojo-verde suelen ver, por orden: 12, 3, 5, 70, 35, 2, 5, 17, 21, X, X, X, X, X, X, X, X.
-En los cuatro últimos, un pronatope (dalton) verá 6, 2, 5, 6. Un deuteranope (Nagel) 2, 4, 3, 9.

Para terminar y como curiosidad referida también al tema de la visión, quiero mostrar como es la visión de las personas que padecen alguna enfermedad visual.


jueves, 30 de octubre de 2014

¿Por qué es importante el dolor?

El dolor es una sensación que informa al sistema nervioso que algo está dañando al organismo, ya que es un indicador de lesión tisular. Pueden sentirlo todos los organismo que posean un sistema nervioso. Muchos tejidos corporales, como los que constituyen la piel, los vasos sanguíneos, los músculos y las vísceras poseen receptores para dolor: son los llamados nociceptores, que responden a las lesiones producidas (pueden censar temperatura, lesiones mecánicas, salida de iones como indicadores de daño a las células componentes de ese tejido). 
La percepción del dolor tiene valor adaptativo positivo, ya que permite al organismo reconocer aquello que es nocivo, y efectuar una respuesta tendiente a evitarlo.
La percepción del dolor es importante y no puede ser entendida únicamente como una sensación. El dolor tiene una función biológica clara como indicador de que una alteración nociva está ocurriendo en el organismo; de que algo no funciona bien... A través de los nociceptores percibimos sensaciones dolorosas cuando éstos son estimulados. La mayor parte son terminaciones nerviosas libres de distinto grosor. Cuando las células se lesionan o dañan, liberan sustancias químicas que los estimulan. A pesar del dolor, nuestro Sistema Nervioso cuenta con mecanismos capaces de producir analgesia. Son mecanismos neurales que reducen la sensibilidad al dolor. En 1975 se demostró que el Sistema Nervioso contenía péptidos opiáceos endógenos (endorfinas), que tenían propiedades farmacológicas de la morfina.



LA VIDA SIN DOLOR: ¿Qué ocurriría si no sintiéramos dolor?:



El dolor es un sistema de alarma que advierte al cuerpo de que algo anda mal. Sin embargo, existe una enfermedad muy rara llamada Analgesia Congénita o Insensibilidad Congénita al Dolor (CIPA), que se caracteriza por la existencia de indiferencia ante el dolor, calor, presión, frío, e incapacidad de sudar. Los pacientes con este desorden son muy susceptibles a autolesionarse en zonas que normalmente estaría protegidas de las heridas por el mero hecho de sentir dolor. No temen a las cosas que duelen, pero el coste es muy alto, pueden autolesionarse sin apenas darse cuenta. La incapacidad de sudar pone en peligro sus vidas, ya que el exceso de calor en el cuerpo puede provocar un derrame cerebral. Asimismo nunca sienten hambre. Otros de los principales efectos de este desorden incluyen retraso mental de gravedad variable, infección y cicatrices en la lengua, labios y encías, infecciones crónicas de huesos y articulaciones, fracturas, cicatrices múltiples, osteomelitis y deformaciones articulares, que pueden llegar a necesitar amputación. Los pacientes con este desorden genético pueden no ser capaces de sentir un orgasmo físico. Además, son hiperactivos, algo que complica aún más su condición.

Cuando sentimos algún dolor hacemos lo posible para que desaparezca y tomamos un analgésico. Esto hace que esa especie de desasosiego que crea el dolor se extinga. Cabe preguntarse, entonces, y sólo desde el punto de vista biológico, ¿hay alguna razón que haga bueno tener dolores?
Los receptores sensoriales más sencillos son las terminaciones nerviosas libres, es decir, las terminaciones neuronales que carecen de estructuras especializadas y que detectan los cambios de temperatura y el dolor.

Supongamos por un momento que no nos duele la fractura de un hueso importante como la tibia. Entonces, la ausencia de dolor nos permite seguir moviéndonos de manera que, en poco tiempo, la fractura astille el hueso haciendo que la recuperación sea imposible. En el mismo sentido podíamos hablar de las molestias estomacales que se producen cuando uno abusa de las comidas picantes, antiinflamatorios, etcétera. .  Si no nos fastidiaran, seguiríamos tomándolos y, finalmente, nos provocarían una úlcera más. Qué pasaría si te cortaran el brazo, te apuñalaran, te golpearan fuertemente la cabeza y no sintieras ni la más mínima sensación de dolor, podrías morir de una hemorragia interna sin darte cuenta y todo por no sentir dolor. 
Estudios científicos sobre el dolor nos han proporcionado información de un caso excepcional que, por sí solo, nos da una idea bastante exacta de lo que supone el dolor. Era una mujer que presentaba insensibilidad al mismo, de manera que siendo muy pequeña se había arrancado la punta de la lengua de un mordisco y había tenido importantes quemaduras en las piernas al arrodillarse encima de un radiador para mirar por la ventana. Además, cuando se le aplicaban estímulos dolorosos no respondía normalmente, con respuestas que incrementaran la presión arterial o el ritmo cardiaco. El caso es que llegó a presentar patologías importantes en las articulaciones de la cadera, rodillas, etcétera, que fueron atribuidas a la ausencia de dolor en esas estructuras: como no percibía dolor realizaba determinados movimientos que acabaron produciéndole las lesiones. Falleció a los veintinueve años debido, entre otros problemas, a numerosas patologías en su piel y en sus huesos.
En consecuencia, aunque parezca paradójico y contradictorio, es necesario tener dolor porque es fundamental para la supervivencia.


Para terminar y como curiosidad referente al tema, os dejo el trailer de la película española "Insensibles".


¿Desde cuándo sentimos curiosidad por el Sistema Nervioso?

Me gustaría comenzar este blog haciendo un pequeño repaso sobre cuándo empezó y cómo el interés por investigar y saber más cosas sobre el cerebro, sistema nervioso y todo lo referente a él.

1. Neurociencia en la antigüedad:

Los inicios de la neurociencia se remontan a la prehistoria. Hace aproximadamente unos 10.000 años ya se realizaban perforaciones en el cráneo (trepanaciones). Estas perforaciones no tenían como objetivo matar al individuo sino todo lo contrario, se pretendía sanar al individuo de,por ejemplo, un fuerte dolor de cabeza. Se sabe que no eran letales porque los cráneos presentan cicatrización, lo cual indica que el individuo estaba, y siguió, vivo cuando se realizaron.
Los primeros escritos médicos son de hace unos 5000 años y ya se exponían en ellos las alteraciones mentales y su sintomatología.








(Más inf. : http://jralonso.es/2014/04/09/el-cerebro-en-la-america-prehispanica/)


¿Rol terapéutico o ritual?

2. Antigua Grecia.

Demócrito aporta dos ideas fundamentales al situar el pensamiento en el cerebro y lanzar la idea de que existe una actividad nerviosa de comunicación. Demócrito dice que el cerebro es quien controla las funciones superiores y también habla de actividad nerviosa. No es el primero sino el que más énfasis pone en situarlo en el cerebro.
Hacia el año 400 A.C. Hipócrates vino a enriquecer las ideas de Demócrito. Era un médico de la época que tenía que resolver cualquier cosa del organismo. Observó muchos casos distintos, tenía una amplia observación clínica. Esto le permite distinguir entre enfermedades neurológicas y mentales. Decía que el cerebro era el lugar del intelecto y el órgano que controlaba la conducta. Entre otras cosas, describió la epilepsia, describió lesiones del hemisferio izquierdo con sus manifestaciones en el hemicuerpo derecho, relacionó el pensamiento, la inteligencia y las emociones con el cerebro y llegó a diferenciar ente enfermedad neurológica y enfermedad mental.
Platón, ya en la época de los filósofos, sitúa el intelecto en la cabeza. Comparte la opinión de Hipócrates de ver en el cerebro la parte “más noble” del cuerpo humano.
Para Aristóteles, hacia el 350 A.C. el cerebro sólo refrigera el organismo. Para él, sin haber practicado observaciones sobre cadáveres, las funciones: sensaciones, pasiones e inteligencia residen en el corazón. Esto fue un parón para las neurociencias de siglos porque se estudiaba el corazón y no el cerebro.

3. Imperio Romano:

Herófilo, conocido como el padre de la anatomía, progresó en nuestro conocimiento del sistema nervioso a diseccionar cadáveres tanto de personas como de animales. Entre otras cosas, Herófilo localizó el recorrido de los nervios motores distinguiéndolos de los sensoriales, describió los ventrículos cerebrales y habló de estructuras en el sistema nervioso.
Ya en el s. II D.C. Galeno, a menudo citado como el padre de la Medicina trató heridas de gladiadores y diseccionó algunos animales. También describió los ventrículos y los distinguió de la masa encefálica además de aportar dibujos de la organización del cerebro. Entendió asimismo que el cerebro era el órgano central de la percepción
Durante la Edad Media se desarrolló la doctrina de Galeno hasta que la investigación anatómica en el hombre fue prohibida por la doctrina cristiana.

 

4. Renacimiento


Aún se continuaba con el concepto de los humores. Muy importante fue Descartes, que le otorgó una gran importancia a la glándula pineal. La glándula pineal se comunicaría con la “mente”, la cual almacena las sensaciones y Descartes le otorga un carácter religioso.
El cerebro se diferenció en dos tipos de sustancias: sustancia gris y sustancia blanca.




 

5. S. XVII- XVIII

Se encontraron las diferencias de la sustancia blanca y la sustancia gris. Se propuso la presencia de fibras que conectaban ambas sustancias. Se establecen cuatro importantes premisas sobre el cerebro:
1.       A finales del s.XVIII se sabía que una lesión en el cerebro podía provocar alteraciones en las sensaciones, los movimientos, el pensamiento e incluso causar la muerte.
2.       Se comunica con el cuerpo por los nervios.
3.       Tiene partes diferenciables que probablemente lleven a cabo funciones diferentes.
4.       Funciona como una máquina y sigue las leyes de la naturaleza.


martes, 28 de octubre de 2014

¡BIENVENIDOS!

¡Hola!


Os doy la bienvenida a mi blog, en él voy a intentar desarrollar, comentar y mostrar cosas sobre los Trastornos de la Comunicación, ya que es un tema que me apasiona especialmente. Con motivo del máster que llevé a cabo relacionado con este tema, me gustaría compartir con vosotros algunas de las cosas que realizamos, aprendimos y pudimos ver en él.
Espero que lo disfruten.



¡¡Hasta Pronto!! :)